CARTAS ASTRALES
La astrología no asegura nada, pero revela tendencias y predisposiciones. Por lo tanto no se trata de ninguna adivinación, sino solamente del estudio de todo aquello que, con las inevitables probabilidades de error, interpreta el astrólogo como predisposiciones caracterológicas y premisas de posibles acontecimientos.
La carta natal constituye un carné de identidad único en su genero, útil para aclarar los motivos de un determinado comportamiento y para establecer cuales serán los hechos y las circunstancias más probables en las que podrá encontrarse el individuo según su carácter y personalidad.

Ya desde tiempo inmemorial, los seres humanos hemos sentido la necesidad de prevenir nuestro destino, en base a ello se han inventado numerosos sistemas y formuladas innumerables tentativas, desde el tarot, la numerología, el I ching o la visualización de las ondas de humo de un cigarrillo. Pero a través de los tiempos un único método ha prevalecido por encima de la mayoría, el único de siempre cercano a la ciencia exacta, el único en base a la lógica y a la razón, el único consultado por todos los reyes y dirigentes de antiguo y por los más famosos políticos de nuestros días: La Astrología.

Los astros crean en el cosmos en relación a la tierra una serie de ondas que nos influencian en el momento de nacer y en cada uno de los días en que después seguimos viviendo. La estadística, ciencia de nuestro siglo, demuestra palpablemente ésta influencia, ¿porqué pues no hemos de aprovecharnos de su conocimiento, y sumarla a los otros factores de nuestra vida que nos permitan programar o prevenir nuestro futuro?.